De cómo las piedras hablan · 02

Modificando el paisaje: base piedra

Muros, terrazas, plataformas, canales y caminos forman un palimpsesto: una acumulación de obras, reparaciones y reutilizaciones que no pertenece necesariamente a un solo tiempo.

Camino de El Hatillo, Barbosa
Camino de El Hatillo, Barbosa. Proyecto AD, archivo fotográfico del proyecto original, 2007.143

Paisaje y temporalidad

Construir, mantener, abandonar, volver a usar

La piedra ha mediado la relación entre sociedades y territorio en numerosas regiones: sirve para contener suelos, conducir agua, estabilizar pendientes, delimitar espacios y facilitar desplazamientos. Su resistencia puede conservar una obra, pero también permite que otras generaciones la reparen, desmonten o integren a nuevas prácticas. Por eso el paisaje arqueológico no es una escena detenida.144, 145

En el Valle de Aburrá y sus altiplanos, una misma ladera puede reunir afloramientos naturales, construcciones originarias, adecuaciones coloniales y republicanas y reparaciones campesinas recientes. La semejanza formal no basta para asignar fecha o autoría: se necesitan estratigrafía, materiales asociados, relaciones constructivas, documentación histórica y análisis del trazado.36

Movilidad · Del Valle a los altiplanos

Caminos con varias historias

El camino Niquía–San Pedro de los Milagros, en el cerro Quitasol, municipio de Bello, es un ejemplo de los numerosos caminos empedrados que comunican el Valle de Aburrá con los altiplanos.

Antecedentes de la discusión

Cuatro trabajos, una historia por esclarecer

Los tres primeros trabajos se resumen a través del diagnóstico de Corantioquia de 2023, que los reúne y contrasta.

Gonzalo Ospina · 1999. Su prospección del Quitasol atribuye el empedrado Niquía–Corrales a la familia Jaramillo, a mediados del siglo XX, como acceso vehicular; admite posibles elementos anteriores (diagnóstico, p. 22).117

Sofía Botero · 2007. El registro de caminos antiguos describe la ruta San Pedro–Quitasol–Niquía, de unos 16,7 km, y distingue empedrados conservados de restauraciones contemporáneas con otra técnica constructiva (p. 6).117

Pablo Aristizábal · 2021. Su estudio considera prehispánicas las estructuras, aunque los sondeos no aportaron evidencias arqueológicas con asociación estratigráfica. El ICANH aprobó su plan de manejo en 2022; esa aprobación no constituye una datación (p. 42).117

Santiago Montoya · Corantioquia y Politécnico Jaime Isaza Cadavid · 2023. El diagnóstico recoge las interpretaciones anteriores. Su revisión histórica reconoce rutas indígenas regionales, pero no logra fechar documentalmente la construcción del camino ni demostrar su origen prehispánico específico (pp. 40–41).117

Del material al mantenimiento

La construcción y la vida de un camino de piedra

Siete momentos para imaginar la selección, el transporte y el trabajo de la piedra, el uso del camino y sus reparaciones.

Siete viñetas: selección de piedras, transporte en guando, preparación, empedrado, tránsito de personas, abandono y reparación posterior con una mula de carga.
Lámina de la cadena operativa. Seleccione la imagen para ampliarla.
La secuencia en movimiento · 43 segundos. Animaciones de selección, preparación de piedras y reparación, combinadas con la lámina original.

Recreación interpretativa: presenta una secuencia hipotética, no la historia comprobada del camino del Quitasol.

Créditos de la lámina y el video

Dirección y propuesta de la secuencia: Julián de Jesús Pérez Ríos · Proyecto AD. Imágenes generadas con la herramienta de imágenes de OpenAI; animaciones y sonido generados con Gemini. Montaje realizado con asistencia de Codex. Octubre de 2026.

La lámina original se conserva completa. Para animar la reparación se utilizó una variante sin animales. Las imágenes y el sonido son recreaciones contemporáneas.

Leer las siete etapas y su contexto
  1. Búsqueda y selección del material

    Examinar piedras disponibles y elegir formas, superficies y tamaños apropiados para el pavimento. La selección considera su resistencia, el asiento que pueden ofrecer y el esfuerzo necesario para transportarlas.

  2. Transporte en parihuela o guando

    Dos personas comparten la carga mediante un armazón de dos varas largas de guadua unidas por una esterilla y amarres. La piedra se dispone en el centro; cada persona sostiene los extremos de las varas en uno de los lados del conjunto.

  3. Adecuación en taller

    En un área de trabajo se comparan las caras de las piedras y se ajustan salientes cuando hace falta. Se aprovechan sus formas naturales y se preparan piezas que puedan asentarse y encajar entre sí.

  4. Pavimentación orgánica bajo dirección técnica

    El trazado acompaña el terreno. Quienes conocen la construcción orientan la preparación de la base, el encaje de piedras irregulares, el relleno de juntas y la salida del agua. La coordinación del trabajo permite dar continuidad y estabilidad al paso.

  5. Uso

    El camino facilita el desplazamiento de personas y el transporte de bienes. El tránsito y la lluvia producen desgaste, mientras la limpieza y el mantenimiento ayudan a conservarlo.

  6. Abandono

    Al disminuir el tránsito y cesar el mantenimiento, se acumulan hojas y sedimentos, crece vegetación entre las juntas y algunas piedras se desplazan. El proceso puede afectar unos tramos más que otros.

  7. Reparación y uso posterior a la conquista

    La última escena imagina la recuperación de un tramo: se recolocan piedras, se despejan desagües y vuelve el tránsito, ahora también con una mula de carga. Los conocimientos locales y las intervenciones posteriores pueden dejar huellas superpuestas en una misma obra.

Una secuencia para pensar la construcción

La lámina presenta una posibilidad de organización del trabajo, no la historia comprobada de un camino específico. No todos los caminos tuvieron un origen prehispánico ni atravesaron estas etapas en este orden. La cronología de cada tramo requiere contrastar relaciones constructivas, excavaciones y documentación histórica.36

Recreación generada con IA mediante el generador integrado de imágenes de OpenAI para Proyecto AD, octubre de 2026. Secuencia propuesta por la dirección del proyecto. Personas, vestuario, herramientas y acciones son recursos interpretativos.

La interpretación del Proyecto

Una obra de base indígena, transformada en el tiempo

Para tener una idea de las dimensiones del trabajo necesario para pavimentar el camino Niquía-Corrales, puede realizarse un ejercicio mental, hipotético: Si 3 metros cuadrados de calzada equivaliesen a una tonelada de piedra, y el camino constara de 7 kilómetros, el peso total de la piedra necesaria sería de 5.250 toneladas.

De esta manera, razonando sobre la atribución de la esta obra monumental a una construcción en el período de conquista, o en la extractivista sociedad colonial de la región, o a la casi famélica administración pública republicana, o a una familia pudiente de finales del Siglo XX, cuando no existen registros históricos de obras de pavimentación extensa del camino, se puede concluir que sólo en el largo tiempo de la vida prehispánica en el valle de Aburrá se pudo construir una vía de estas características. Queda entonces una pregunta abierta: ¿Qué tipo de sociedad produjo una infraestructura como esta?35

  1. La escala material y la organización del trabajoEl autor estima que la obra reúne miles de toneladas de piedra: una apreciación de campo, pendiente de medición volumétrica. Localizar, trasladar y disponer ese material exige considerar mano de obra, tiempo y abastecimiento. Atribuir el conjunto a una iniciativa familiar requiere explicar cómo se movilizaron esos recursos.
  2. Un diseño orgánico y una solución de ingenieríaEn sus recorridos, el autor reconoce una articulación entre el trazado, el empedrado, las pendientes y las obras hidráulicas. La disposición de la piedra responde al terreno y al manejo del agua. Para el Proyecto, esa integración hace más plausible una infraestructura de larga duración que una obra levantada íntegramente como acceso privado reciente.
  3. Pendientes y superficies para el tránsitoLas pendientes pronunciadas y las superficies lisas dificultan el paso seguro de caballos. El Proyecto considera que estos rasgos se explican mejor desde una lógica de circulación pedestre, posteriormente adaptada a otros usos.
  4. Población, presupuesto y capacidad constructivaLa baja densidad de población poshispánica en la zona y la precariedad de recursos que el autor identifica durante la conquista, la colonia y buena parte de la república, hasta el siglo XX, refuerzan su objeción a una construcción íntegra en esos períodos. La hipótesis de reutilización permite explicar la persistencia de una obra cuyo esfuerzo inicial habría sido colectivo e indígena.
  5. El paso de una 4×4 no fecha la construcciónEl autor recoge de la tradición oral el relato de que una 4×4 llegó a recorrer el camino. Ese testimonio puede informar sobre un uso o una adecuación posterior; no demuestra quién abrió el trazado ni quién colocó su empedrado original.
  6. La atribución al siglo XX necesita respaldo documentalEl Proyecto no conoce documentos que prueben la construcción integral por la familia Jaramillo. La atribución recogida en la literatura debe distinguirse de una prueba documental de esa obra. La ausencia de documentos, por sí sola, tampoco proporciona una fecha prehispánica.

Las capas del camino

Un palimpsesto sobre una base indígena

Un palimpsesto es una obra en la que las intervenciones de diferentes épocas se superponen sin borrar por completo las anteriores. En un camino, el trazado, el empedrado, los drenajes y las reparaciones pueden pertenecer a momentos distintos. Esta perspectiva permite interpretar su transformación y la coexistencia de formas de tránsito.36

El Proyecto propone leer este camino como una obra de larga duración: muy probablemente asentada sobre el trabajo indígena, reconocida, recorrida y transformada en los tiempos colonial, republicano y contemporáneo. Sus registros, memorias y usos posteriores serían capas de esa historia, no necesariamente testimonios de su origen. Esta es la hipótesis histórica que aquí se defiende; no implica que cada piedra visible sea prehispánica ni que esté demostrada una continuidad sin interrupciones.35

Cómo distinguir las evidencias de esta interpretación

La síntesis inicial presenta los estudios a través del diagnóstico de 2023; los argumentos aquí expuestos expresan la interpretación del autor basada en su experiencia de campo y consulta en archivo histórico. Las fotografías de 2007 muestran el empedrado y su entorno. Las estimaciones de volumen, los relatos orales y las atribuciones de autoría requieren contrastes específicos para fechar las distintas etapas de la obra.

Vallado de piedra en la ladera centro-oriental de Medellín, con la ciudad al fondo
Vallado, ladera centro-oriental de Medellín. Martha Llano, 2006.146

La producción social del espacio

Muros acompañantes de caminos

El muro de la fotografía forma parte, según la observación de campo del autor del Proyecto, de una estructura cuya continuidad acompaña el tramo alto del llamado camino de Cieza, que comunica el actual centro de Medellín con el altiplano de Santa Elena. Su relación con el camino invita a comprenderlo como parte de una organización del territorio.

Para el Proyecto, recurrir al concepto de palimpsesto puede convertirse en una salida a nuestra dificultad para comprender esa historia. Reconocer que una obra acumula intervenciones de distintas épocas es útil, pero nombrar esa superposición no explica quiénes la construyeron, cómo organizaron el trabajo ni qué relaciones sociales dieron sentido a su permanencia. El concepto debe abrir esas preguntas, no clausurarlas.

La lectura crítica del Proyecto sostiene que estas estructuras expresan una producción social del espacio que no corresponde a las lógicas extractivistas y pragmáticas de los grupos que han configurado históricamente la sociedad antioqueña. Comprenderlas exige considerar otras maneras de habitar, comunicar y construir el territorio, incluidos los conocimientos y el trabajo indígena. Sus usos y reparaciones posteriores son parte del problema histórico; no bastan para explicar la concepción de la obra.35

Síntesis crítica

Un palimpsesto no mezcla todo

En arqueología, un palimpsesto es un registro en el que acciones separadas en el tiempo se superponen, borran parcialmente, desplazan o reutilizan materiales y estructuras. No significa que todo forme una mezcla indiferenciada: obliga a reconocer resoluciones temporales distintas y a reconstruir, tramo por tramo, relaciones de anterioridad, reparación, abandono y reocupación.36, 145

Los caminos, muros, terrazas y canales muestran con frecuencia lo que Proyecto AD denomina un diseño orgánico: trazados ajustados a los afloramientos, las pendientes, el drenaje, los pasos y la piedra disponible en cada sitio, que pudieron crecer mediante adiciones y reparaciones sucesivas en lugar de responder a un plano único. Esa articulación con la base piedra es observable; atribuirla a una época o población precisa exige estratigrafía, materiales asociados, análisis constructivo y documentación histórica.36, 110

Citación Vancouver

Referencias

Los estudios resumidos a través del diagnóstico se identifican como citas indirectas. Las interpretaciones del autor se distinguen de las publicaciones y del archivo fotográfico. Para ampliar la discusión: Botero, Caminos ásperos y fragosos para los caballos115, y Pérez Ríos, Caminos antiguos en el Valle de Aburrá148.

  1. Proyecto AD. Observaciones de campo e interpretación histórica y arqueológica de los caminos del Quitasol y de los muros acompañantes del camino de Cieza [comunicaciones del autor y contenidos del proyecto]. 2026 sep 27 y oct 2. Incluye la hipótesis de una base indígena prehispánica y el razonamiento económico sobre atribuciones coloniales, republicanas y del siglo XX. Los documentos históricos específicos de ese argumento económico no fueron individualizados en esta revisión. Disponible en: https://proyectoad.org/htdocs/piedra_construcciones.html Consultar fuente
  2. Botero Páez S. Elementos para leer un palimpsesto: indígenas, caminos, piedras, mulas y caballos en Colombia. Bol Antropol. 2006;20(37):265-287. doi:10.17533/udea.boan.6899. Consultar fuente
  3. Botero Páez S. Gente antigua, Piedras Blancas, campos circundados. Vestigios arqueológicos en el altiplano de Santa Elena (Antioquia, Colombia). Bol Antropol. 1999;13(30):265-305. doi:10.17533/udea.boan.337542. Consultar fuente
  4. Botero Páez S. Piedras Blancas: transformación y construcción del espacio. Investigación arqueológica en la cuenca alta de la quebrada Piedras Blancas. Informe de prospección. Bol Antropol. 1997;11(27):124-167. doi:10.17533/udea.boan.338722. Consultar fuente
  5. Botero Páez S. Caminos ásperos y fragosos para los caballos: apuntes para la historia de los caminos en Antioquia. Medellín: CODI-CISH, Departamento de Antropología, Universidad de Antioquia; 2005. ISBN 958-655-851-7 [Internet; citado 2026 ago 23]. Disponible en: https://redcol.minciencias.gov.co/Record/UDEA2_c7360903544c0bc4b35291caf523d8bb Consultar fuente
  6. Montoya Agudelo S. DRMI Quitasol–La Holanda: diagnóstico arqueológico [Internet]. Medellín: CORANTIOQUIA; Politécnico Colombiano Jaime Isaza Cadavid; 2023 [citado 2026 sep 27]. p. 6, 22, 40–42. Síntesis consultada para los estudios de Ospina (1999), Botero (2007) y Aristizábal (2021); no se consultaron aquí los tres informes originales. Consultar fuente Enlace complementario
  7. Proyecto AD. Estructuras y caminos de piedra del Valle de Aburrá [fotografías]. Archivo fotográfico del proyecto original; 2007. Incluye diez fotografías del camino Niquía–San Pedro de los Milagros, cerro Quitasol, Bello; autoría y fecha confirmadas por el autor del Proyecto el 27 de septiembre de 2026.
  8. Ingold T. The temporality of the landscape. World Archaeol. 1993;25(2):152-174. doi:10.1080/00438243.1993.9980235. Consultar fuente
  9. Bailey G. Time perspectives, palimpsests and the archaeology of time. J Anthropol Archaeol. 2007;26(2):198-223. doi:10.1016/j.jaa.2006.08.002. Consultar fuente
  10. Llano M. Plataformas, vallados, muros y escalas de piedra de Santa Elena y Medellín [fotografías]. Archivo visual del proyecto original; 2006. Incluye el vallado de la ladera centro-oriental de Medellín (roca06.jpg).
  11. Botero Páez S. Campo circundado en Santa Elena [fotografía]. Archivo visual del proyecto original; década de 1990; año exacto por confirmar.
  12. Pérez Ríos JJ. Caminos antiguos en el Valle de Aburrá: cuando el bosque no deja ver los árboles. Bol Antropol. 2011;24(41):484-488. doi:10.17533/udea.boan.7991. Consultar fuente
Niquía–San Pedro de los Milagros